Problemas de Comunicación en Pareja y Por Qué Ocurren

Los problemas de comunicación en pareja son el motivo de consulta más frecuente en terapia relacional.

Sentís que no podéis hablar sin que la conversación acabe en discusión, que repetís las mismas peleas una y otra vez, o que directamente habéis dejado de intentarlo.

La falta de comunicación en pareja no es un fallo técnico que se arregla con un par de trucos…

Es un síntoma de un patrón relacional más profundo que, desde el enfoque sistémico, llamamos el ciclo perseguidor-distanciador.

Aspecto Detalle
Problema central Patrones comunicativos disfuncionales que se retroalimentan
Modelo sistémico clave Ciclo perseguidor-distanciador (demand-withdraw)
Señales frecuentes Discusiones cíclicas, stonewalling, crítica constante, evitación del conflicto
Enfoque terapéutico Sistémico + EFT + comunicación asertiva
Duración del proceso 8 a 15 sesiones quincenales
Precio 120 € / sesión de 80 min

¿Por qué no podemos hablar sin acabar discutiendo?

Los problemas de comunicación en pareja rara vez son un problema de vocabulario o de “no saber expresarse”. Son el resultado de un patrón circular donde la forma en que uno se comunica dispara una reacción en el otro, que a su vez refuerza la forma de comunicarse del primero. Desde la terapia sistémica, este patrón tiene nombre: el ciclo perseguidor-distanciador.

Funciona así: uno de los miembros (el perseguidor) siente una necesidad emocional no cubierta y la expresa a través de la queja, la crítica o la insistencia. El otro (el distanciador), que se siente atacado o desbordado, se retira: deja de responder, cambia de tema, sale de la habitación o se refugia en el silencio. Esa retirada confirma al perseguidor que no le importa, que no le escucha, que está solo, y la presión aumenta. Y el ciclo se intensifica.

Investigaciones sobre el patrón de demanda-retirada publicadas en PubMed Central demuestran que esta dinámica predice emociones negativas y baja resolución de conflictos en la pareja, independientemente de la configuración de género. No es “cosa de mujeres” ni “cosa de hombres”: es un patrón relacional que aparece en todo tipo de parejas.

El ciclo perseguidor-distanciador: el motor oculto de vuestros conflictos

El ciclo perseguidor-distanciador es el patrón que mejor explica la falta de comunicación en pareja. En mi consulta de la calle Antonio Arias, es la dinámica que más encuentro, con diferencia. Y lo que tiene de particular es que ninguno de los dos “elige” su papel. Ambos están reaccionando a lo que perciben del otro, en un bucle automático que se activa a la velocidad de un reflejo.

El perseguidor no es “controlador” ni “pesado”. Debajo de su insistencia hay una necesidad legítima de conexión y una angustia real por sentir que la está perdiendo. El distanciador no es “frío” ni “pasota”. Debajo de su retirada hay una saturación emocional y un intento de proteger la relación evitando una escalada que teme no poder controlar.

El problema es que cada uno ve solo la superficie del otro: el perseguidor ve frialdad, el distanciador ve agresividad. Y responden a lo que ven, no a lo que hay debajo. La Terapia Focalizada en las Emociones (EFT) trabaja precisamente en esa capa: acceder a las emociones primarias que están debajo del comportamiento visible y crear un diálogo nuevo, basado en la vulnerabilidad y no en la defensa.

¿Qué es la comunicación asertiva y cómo se aprende en terapia?

La comunicación asertiva es la capacidad de expresar lo que necesitas, piensas y sientes de forma clara y directa, sin atacar al otro ni renunciar a ti mismo. Suena sencillo, pero cuando hay heridas acumuladas y un historial de discusiones, la asertividad es lo primero que desaparece.

En terapia, trabajamos la comunicación asertiva como una habilidad práctica, no como un concepto teórico. Esto significa ensayar en sesión: reformular una queja como una petición, sustituir el “Tú siempre…” por “Yo necesito…”, aprender a escuchar sin preparar la respuesta mientras el otro habla.

Investigaciones longitudinales recogidas en PubMed Central confirman que la calidad de la comunicación predice directamente los cambios en la satisfacción de pareja a lo largo del tiempo. Es decir, mejorar la comunicación en pareja no es solo sentirse mejor en el momento: es un factor de protección para la relación a largo plazo.

Un ejercicio que suelo proponer entre sesiones: la conversación estructurada de 20 minutos. Cada uno habla durante 10 minutos sobre algo que le preocupa de la relación, mientras el otro solo escucha, sin interrumpir, sin defenderse, sin contraargumentar. Después, el que escuchó devuelve un resumen de lo que ha entendido. Este ejercicio simple, practicado con constancia, reconfigura el hábito comunicativo de la pareja.

Ejercicios prácticos para mejorar la comunicación

La terapia no se queda en la sesión. Entre citas quincenales, las parejas ponen en práctica lo trabajado. Estos son algunos de los ejercicios que utilizo en mi consulta, adaptados del enfoque sistémico y de la investigación sobre intervención guiada en comunicación de pareja.

El termómetro emocional: al final de cada día, cada uno puntúa su estado emocional del 1 al 10 y comparte una frase sobre el motivo. No se busca solucionar nada: solo registrar y compartir. Este ejercicio entrena la conexión emocional cotidiana sin la presión de “resolver problemas”.

La pausa acordada: cuando una discusión empieza a escalar, cualquiera de los dos puede pedir una pausa (mínimo 20 minutos, máximo 2 horas). La regla es que quien pide la pausa se compromete a retomar la conversación después. Esto evita el stonewalling (bloqueo comunicativo) a la vez que previene la escalada.

La reformulación en positivo: antes de hacer una queja, reformularla como petición. En vez de “Nunca me escuchas”, probar con “Necesito que cuando te cuento algo, dejes el móvil y me mires”. La queja genera defensa; la petición genera respuesta.

¿Cuándo es momento de pedir ayuda profesional?

Los problemas de comunicación en pareja necesitan atención profesional cuando los intentos de hablar por vuestra cuenta no solo fracasan, sino que empeoran la situación. Si cada conversación importante acaba en pelea o en un silencio tenso que puede durar días, el patrón ya está automatizado y es muy difícil romperlo desde dentro.

Otras señales de que necesitáis ayuda: habéis dejado de hablar de lo que importa y la relación se ha reducido a logística doméstica. Sentís que vivís como compañeros de piso. Uno de los dos ha empezado a buscar fuera de la relación la conexión emocional que no encuentra dentro (amistades, trabajo, redes sociales).

Si os reconocéis en estas situaciones, contactadme para una primera sesión de evaluación. Atiendo en mi consulta de Retiro (Madrid) y en formato online. El proceso para problemas de comunicación suele oscilar entre 8 y 15 sesiones quincenales. Si queréis saber más sobre el proceso, podéis consultar mi página sobre crisis de pareja o la página principal de mi consulta.

Claudia Hernández — Psicóloga Sanitaria Colegiada (Nº M-34076), miembro del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid. Terapeuta familiar sistémica acreditada por la FEATF (nº 523). Licenciada en Psicología por la UNED, Máster en Psicología General Sanitaria, Experta en Trauma por la Universidad de Alcalá y formada en Terapia Focalizada en las Emociones (EFT). Consulta en la Calle Antonio Arias, 15 2ºA, 28009 Madrid y en formato online.

Aviso clínico: La terapia de pareja es un recurso de apoyo psicológico y no sustituye la evaluación o el tratamiento médico ni psiquiátrico. Los resultados varían según cada caso y no pueden garantizarse. Si existe violencia de género o coerción en la relación, se recomienda consulta individual previa. Ante una urgencia, contacta el 016 (violencia de género) o el 024 (crisis de salud mental).

Referencias:

Christensen, A. & Heavey, C. L. (1990). Gender and social structure in the demand/withdraw pattern of marital conflict. Journal of Personality and Social Psychology, 59(1), 73-81.

Gottman, J. M. (2015). The Seven Principles for Making Marriage Work. Harmony Books.

Wiebe, S. A. & Johnson, S. M. (2016). A review of the research in Emotionally Focused Therapy for couples. Family Process, 55(3), 390-407.

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