¿Cómo es una terapia de pareja con psicóloga en Madrid?

Una terapia de pareja es un proceso de acompañamiento psicológico en el que ambos miembros de la pareja trabajan, junto a una profesional, para entender qué les pasa, mejorar la comunicación y decidir hacia dónde quieren ir.

Pocos procesos generan tantas dudas previas como es una terapia de pareja: muchas personas llegan sin saber qué se hace en la consulta, cómo es la primera sesión o qué preguntas les van a plantear.

Soy Claudia Hernández Oliveros, psicóloga sanitaria especializada en terapia sistémica, y atiendo a parejas en mi consulta de la calle Antonio Arias, en la zona de Retiro (Madrid), y también en formato online.

En esta guía verás, paso a paso, cómo funciona el proceso: qué ocurre en cada sesión, los tipos de terapia que existen, cuándo conviene pedir ayuda y qué resultados respalda la investigación.

Sirve tanto si decides empezar un trabajo terapéutico conmigo como si solo quieres entender en qué consiste antes de dar el paso.

¿Qué se hace en una terapia de pareja?

En una terapia de pareja se trabaja sobre la relación: cómo os comunicáis, qué conflictos se repiten y qué necesidades de cada uno no se están cubriendo.

No se trata de buscar un culpable, sino de mirar la dinámica que formáis los dos y los patrones de interacción que os mantienen atascados.

La psicóloga ayuda a que cada miembro de la pareja pueda expresarse, a que el otro escuche de verdad y a que aparezcan formas distintas de relacionaros.

El objetivo no es que dejéis de tener problemas, porque eso no le pasa a ninguna pareja, sino que aprendáis a gestionarlos sin haceros daño.

Un espacio para hablar de lo difícil

La consulta funciona como un espacio seguro donde abordar temas que en casa suelen acabar en discusiones o en silencio.

Aquí se fomentan la empatía y la escucha activa, dos herramientas que muchas parejas han dejado de usar después de años de desencuentros.

En mis consultantes veo a menudo el mismo alivio: por fin pueden decir lo que sienten sin que la conversación se convierta en una pelea.

El papel del terapeuta

El terapeuta mantiene una posición neutral y no toma partido por ninguno de los dos.

Su trabajo es ordenar lo que ocurre, devolveros una perspectiva que desde dentro cuesta ver y proponer ejercicios concretos para casa.

Desde mi enfoque sistémico, observo a la pareja como un sistema: cuando uno cambia algo, el vínculo entero se reorganiza.

¿Cómo es la primera sesión de terapia de pareja?

La primera sesión de terapia de pareja es, sobre todo, una evaluación: el terapeuta necesita conocer vuestra historia, el motivo de consulta y cómo funcionáis como pareja.

Suele ser una sesión conjunta, con los dos miembros presentes, porque el objeto de trabajo es la relación y no cada persona por separado.

Es normal llegar con nervios. La mayoría de las parejas que recibo lo hacen, y esa primera toma de contacto sirve precisamente para bajar la tensión.

La evaluación inicial

En esta fase la psicóloga recoge información sobre cómo os conocisteis, qué os unió, cuándo empezaron las dificultades y qué habéis intentado hasta ahora.

También observa la interacción en directo: quién interrumpe, quién se cierra, cómo se reparten los turnos de palabra.

Esa observación dice tanto como las palabras, porque muchos patrones se ven mejor de lo que se cuentan.

Definir objetivos y el plan de trabajo

Antes de terminar, se definen unos objetivos y un plan de trabajo realista, acordado entre los tres.

Las metas pueden ir desde reducir las discusiones hasta reconstruir la confianza tras una crisis, tomar una decisión sobre la convivencia o, a veces, separarse de forma respetuosa.

Ese acuerdo inicial es importante: marca el rumbo y permite saber, más adelante, si el proceso está dando frutos.

¿Qué preguntas se hacen en una terapia de pareja?

Las preguntas de una terapia de pareja buscan entender la relación desde dentro, no examinar a nadie.

Algunas de las que suelo plantear en mi consulta son:

  • ¿Qué os trae a terapia justo ahora y no hace seis meses?
  • ¿Cómo era la relación cuando estaba bien y qué ha cambiado?
  • ¿Qué situaciones desencadenan la mayoría de vuestras discusiones?
  • ¿Qué necesitas de tu pareja que sientes que no estás recibiendo?
  • ¿Qué parte de responsabilidad reconoces tú en lo que pasa?
  • ¿Qué os gustaría que fuese distinto dentro de unos meses?

Las respuestas no se quedan en el aire: a partir de ellas se identifican los patrones que se repiten y los puntos donde merece la pena intervenir.

Las fases del proceso terapéutico

El proceso de una terapia de pareja avanza por fases, desde la evaluación inicial hasta el cierre, con un ritmo que se adapta a cada relación.

No existe un número fijo de sesiones: depende de la profundidad de las dificultades, de la motivación de ambos y de los objetivos acordados.

Evaluación

Las primeras sesiones se dedican a comprender la relación, su historia y el contexto en el que aparecen los conflictos.

Acuerdo de objetivos

El terapeuta y la pareja definen juntos hacia dónde quieren ir y qué cambios concretos perseguir.

Intervención y cambio

En el grueso del proceso se introducen nuevas formas de comunicación, se ensayan acuerdos y se trabajan las emociones que sostienen los conflictos.

Aquí entran las tareas entre sesiones, un entrenamiento que traslada lo aprendido a la vida cotidiana.

Cierre

Cuando los objetivos se han alcanzado, se revisa el camino recorrido y se consolidan las herramientas para que la pareja siga sola.

Tipos de terapia de pareja

Existen varios tipos de terapia de pareja, y cada enfoque pone el foco en un aspecto distinto de la relación.

Ningún modelo es mejor que otro en abstracto: lo que importa es que encaje con vuestra situación y con la persona que os acompaña.

Tipo de terapia En qué se centra
Sistémica Trabaja la comunicación y los patrones de interacción de la pareja entendida como un sistema.
Cognitivo-conductual Aborda las creencias y los comportamientos que alimentan los conflictos para modificarlos.
Psicodinámica Examina cómo influyen los conflictos de la infancia y la biografía de cada miembro.
Humanista Busca el autodescubrimiento y el crecimiento personal de cada uno dentro de la relación.
Centrada en soluciones Identifica los recursos que la pareja ya tiene y los orienta hacia la solución.
Narrativa Ayuda a reescribir la historia de la relación desde una mirada menos culpabilizadora.

Yo trabajo desde el enfoque sistémico, que sitúa la comunicación y el vínculo en el centro, e integro recursos de otros modelos cuando la pareja los necesita.

La terapia centrada en las emociones, ligada a la teoría del apego, muestra mejoras en torno al 70% de las parejas que la completan, según la revisión de la literatura.

¿Cuándo acudir a terapia de pareja?

Conviene acudir a terapia de pareja cuando los conflictos se repiten, la comunicación se ha roto o sentís que la relación se ha quedado bloqueada.

No hace falta estar al borde de la ruptura: de hecho, pedir ayuda antes de que la crisis sea grande suele dar mejores resultados.

Estos son algunos de los motivos más frecuentes por los que las parejas dan el paso.

Discusiones frecuentes y problemas de comunicación

Las discusiones constantes son uno de los motivos más habituales para buscar terapia.

Detrás de esas discusiones suele haber una falta de comunicación: temas que no se hablan, reproches que se acumulan y conversaciones que siempre acaban igual.

La terapia ayuda a identificar esos patrones y a sustituirlos por una forma de hablar en la que ambos os sintáis escuchados.

Infidelidad y crisis de confianza

La infidelidad es una causa muy común de terapia de pareja y una de las dificultades más dolorosas de atravesar.

No siempre lleva a la ruptura: con trabajo, muchas parejas reconstruyen la confianza, aunque el camino exige tiempo y honestidad por las dos partes.

Cuando la decisión es separarse, la terapia también puede facilitar una ruptura pacífica y acuerdos respetuosos, sobre todo si hay hijos.

Cambios vitales y distanciamiento emocional

Cambios vitales como el nacimiento de un hijo, una mudanza o un problema de salud pueden desestabilizar incluso a parejas sólidas.

Con el tiempo, muchas relaciones caen en un distanciamiento emocional silencioso: se convive, pero la conexión se ha enfriado.

Esa sensación de distancia, aunque no haya grandes discusiones, es un motivo perfectamente válido para pedir ayuda.

¿Cuáles son los 3 pilares de una relación de pareja?

No hay una lista oficial única, pero la psicología suele señalar tres pilares de una relación de pareja sana: la confianza, la comunicación y el compromiso.

La confianza es la base: sin ella, cada gesto se interpreta con sospecha y la seguridad emocional se resiente.

La comunicación es la herramienta que mantiene viva esa confianza, porque permite resolver los problemas antes de que se enquisten.

El compromiso aporta la voluntad de cuidar la relación también en los momentos difíciles, no solo cuando todo va bien.

Desde la teoría psicológica, el modelo triangular del amor de Robert Sternberg describe el vínculo a partir de la intimidad, la pasión y el compromiso, una manera complementaria de mirar lo que sostiene a una pareja.

¿Funciona la terapia de pareja? Lo que dicen los estudios

Sí, la terapia de pareja funciona para la mayoría de las parejas que la completan, y la evidencia científica lo respalda con datos sólidos.

No es una solución mágica ni garantiza un resultado concreto, pero mejora de forma medible la satisfacción y la calidad del vínculo.

La evidencia científica

Los meta-análisis sobre terapia de pareja documentan efectos de moderados a grandes en la satisfacción de la relación, frente a las parejas que no reciben ningún tratamiento.

Una revisión reciente confirma mejoras en la comunicación, la intimidad emocional y la conducta dentro de la pareja, además de en el bienestar individual.

La misma investigación es honesta con sus límites: los efectos son algo menores en la práctica clínica habitual que en los estudios controlados, y a veces se reducen con el paso de los meses.

¿La terapia online es igual de eficaz?

La terapia de pareja online es, en general, tan eficaz como la presencial, según los estudios disponibles.

Un análisis de intervenciones digitales encontró mejoras significativas en la satisfacción de la relación, que además se mantenían en el seguimiento.

Por eso ofrezco las sesiones también por videollamada: para muchas parejas con horarios complicados o que viven fuera de Madrid, es la única forma viable de empezar.

El trabajo entre sesiones: tareas y ejercicios

La terapia de pareja no termina cuando salís de la consulta: buena parte del cambio ocurre en casa, con las tareas entre sesiones.

Estos ejercicios pueden ser sencillos al principio, como reservar un rato diario para hablar sin móviles o anotar lo que cada uno agradece del otro.

Otras veces se acuerdan reglas concretas para las discusiones: pedir una pausa cuando la tensión sube, no sacar temas del pasado, hablar en primera persona.

Ese entrenamiento es lo que convierte las ideas de la sesión en cambios reales de conducta en el día a día.

Terapia de pareja cuando hay hijos

Cuando hay hijos, la terapia de pareja también atiende cómo afecta el conflicto a toda la familia y a la convivencia.

Mejorar la relación entre los dos miembros suele tener un efecto directo en el clima familiar y en el bienestar de los más pequeños.

Si la pareja decide separarse, el apoyo profesional ayuda a tomar decisiones que protejan a los hijos y a sostener una buena relación parental, aunque la de pareja se termine.

Mereces una relación en la que ambos os sintáis bien

Pedir ayuda no es un fracaso, sino una forma de cuidar algo que os importa.

Tanto si buscáis reconstruir la confianza, recuperar la conexión o decidir con calma qué queréis, un proceso de terapia de pareja puede daros herramientas y una perspectiva nueva.

En mi consulta de la calle Antonio Arias, en Retiro, y también online, acompaño a parejas en ese camino desde un enfoque sistémico y sin juzgar a nadie.

Si crees que es vuestro momento, puedes escribirme y vemos juntos cómo empezar.

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Sobre la autora

Claudia Hernández Oliveros es
Psicóloga Sanitaria Colegiada,
nº colegiada M-34076 del
Colegio Oficial de la Psicología de Madrid (COP Madrid),
y miembro nº 523 de la Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF).
Trabaja desde un enfoque sistémico con personas, parejas y familias en su
consulta de la calle Antonio Arias (Retiro, Madrid) y en formato online.
Web: terapiadeparejaclaudia.es.

Aviso clínico

Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye una valoración psicológica individualizada. El acompañamiento psicológico es un proceso de apoyo emocional y relacional, distinto del tratamiento psiquiátrico o farmacológico, que corresponde a profesionales de la medicina.

La terapia de pareja no está indicada cuando existe maltrato o violencia activa; en esos casos la prioridad es la seguridad y el apoyo individual.

En caso de emergencia o crisis:
en España puedes llamar al 024 (línea de atención a la conducta suicida; gratuito, 24 h),
al 016 (atención a víctimas de violencia; confidencial, no deja rastro en la factura),
o al 112 ante una emergencia inmediata.

Referencias

  1. Rathgeber, M., Bürkner, P. C., Schiller, E. M., & Holling, H. (2019). The efficacy of emotionally focused couples therapy and behavioral couples therapy: A meta-analysis. Journal of Marital and Family Therapy, 45(3), 447–463. https://doi.org/10.1111/jmft.12336
  2. Carr, A. (2025). Couple therapy and systemic interventions for adult-focused problems: The evidence base. Journal of Family Therapy. https://doi.org/10.1111/1467-6427.12481
  3. Sternberg, R. J. (1986). A triangular theory of love. Psychological Review, 93(2), 119–135. https://doi.org/10.1037/0033-295X.93.2.119
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